jueves, 30 de junio de 2011

La locura de Starbucks

 Madrid. 21 de diciembre.

Superar lo de Valencia parecía imposible. Sin embargo, la experiencia de Princesa, quinta vez que firmo libros en Madrid en el 2010, fue parecida.
Todo el que ha seguido mis andanzas, conocerá que normalmente escribo en cafeterías. Curiosamente, no me desconcentro y cuanta más gente haya, mejor. Es una costumbre rara, pero para mí, eficiente. Y uno de los sitios habituales en los que me siento con mi portátil y donde más tiempo he pasado con “¿Sabes que te quiero?” este verano, es el Starbucks de Princesa. Así que hacer una firma de libros allí era como cerrar el círculo perfecto. O semi cerrarlo, porque queda mucho por delante. ¡Y una gran ilusión!
Tenía un poco de miedo a que no fuera mucha gente. No por mí, sino por la editorial y Starbucks. Sé la expectación que había creada en torno a esta firma y lo que había costado que se organizase. Everest ha puesto mucho de su parte y también la gente de Starbucks, encabezados por Ruth y María José. A ellas y a todas las personas que han intervenido en esta nueva aventura les tengo que dar las gracias.

Mis temores venían por la lluvia que llevaba cayendo desde la noche anterior. Tarde-noche fría, lluviosa, típica de invierno en Madrid. Y aunque los seguidores de CPP no dejan de sorprenderme, ésta era una prueba complicadísima. Sin embargo, todo fue mejor incluso de lo esperado. Con lluvia o sin ella.
Vivo cerquita de Princesa, así que a las cinco menos cuarto salí de mi casa y me fui tranquilamente andando hacia la cafetería. La firma era a las siete, pero siempre tengo que estar un poquito antes por si viene alguien de prensa y para organizarlo todo, o mejor dicho, ver como organizan, porque no me dejan hacer nada. A veces, me siento hasta mal. No me gusta ver como otros trabajan o se mueven para arriba y abajo y yo sentado o quieto sin hacer nada. Pero bueno.

Antes me pasé por el Corte Inglés y me alegré mucho cuando vi un nuevo lote de Canciones para Paula y SQTQ en la estantería reservada para los libros. Los comercios y comerciales se están portando genial con el libro, y desde que salió está perfectamente colocado en todas partes. Llevamos más de un mes en la calle y no ha bajado de los diez primeros en ventas en el sector juvenil.
Cuando llegué a Starbucks me recibió Maria José, la encargada (creo) de ese establecimiento. Todo amabilidad y agradecimiento. Y Rubén, uno de los chicos que trabajan allí y que más he conocido este verano entre café y café. Ha sido el que más se ha interesado por el libro desde que se enteró que yo era el autor de CPP. Así, que me alegré mucho de saber que a él le tocaba trabajar el día de la firma. Luego llegó Ruth, la encargada de marketing (creo) de Starbucks, y una de las personas más importantes a la que le debo la firma allí. Hablé con todos un poco y cuando llegaron Nuria y Vicky nos “pusimos” a organizar todo. Sillones por aquí, cambios de silla por allá, abrir huecos para colocar la cola de seguidores, poner los carteles...
Todo preparado.

Me senté y a las seis, media hora antes de lo previsto, Nuria me avisó para que empezara que había ya gente esperando. Para ser sinceros, pensé que era muy pronto, y que a las siete habríamos acabado. Pero le hice caso y comencé a firmar libros. Y sorprendentemente, ya había bastantes chicos, que se levantaron de sus asientos y se pusieron en la cola.
La primera fue Sarita León. Una gran seguidora de CPP, que llevaba allí más de una hora y que había llegado de El Escorial. Me encantó conocerla. Cuando llegué a la cafetería hablé un ratito con ella y me vino muy bien para despejar los nervios anteriores a cada firma. Por personas como Sara, a las que se le ve la ilusión en los ojos de venir hasta allí solamente para que le dedique el libro o conocerme, merece la pena toda esta aventura. Yo no soy nadie, pero me hacen sentir especial. Eso es impagable y una sensación única.
No nombraré a todos los que estuvieron, porque son muchos y mi memoria corta. Y todos son igual de importantes para mí. Que nadie se moleste si no le nombro y me perdone.

Me alegré muchísimo de ver a Geli y a Fany, que iba con su novio Noel, dos de las “Clásicas”, con las que estuve bromeando, mucho más suelto que las otras veces en que nos encontramos. Nos hicimos fotos y comentamos algunas cosillas que quedan entre ellas y yo. Son dos personas estupendas y no se imaginan el cariño que les he cogido a ambas. Y al resto de Clásicas, claro.
También estuvo Saray Monseco, que me dijo que a lo mejor no podía ir, pero fue, como en una de las firmas anteriores; Judit Molina, a la que me apetecía muchísimo conocer y con la que tengo una historia pendiente; Lidia Yaoska y Bárbara Olabarría, dos seguidoras increíbles que me han apoyado muchísimo este año; Paula Champiñón, a la que ya conocía en persona porque fue la primera que me reconoció y me preguntó si yo era el escritor de Canciones para Paula, precisamente en ese Starbucks, y su simpatiquísima hermana Lucía, dos chicas encantadoras y que parece que conozca de toda la vida; Celia, Paula y Henar, que fueron las últimas en llegar, nada menos que de Torrejón y con las que me lo pasé genial; Iván y Sandra, la pareja de CPP, simpatiquísimos los dos; las chicas de Maldita Nerea, con sus besos tortugueros, a las que ya prometí que si hago tercera parte pondré una canción del grupo en el argumento; Cristina Cristinuki, una de las grandes seguidoras vía Facebook; Y muchísimas más como la madre de Paulina Guajardo y su hermana, Natalia Pérez, Isa Meneses, Gema, Susana, Silvy, Celia, Jessica, Patricia, Melissa, Helen, Paula, Anabel...

Entre medias conocí a Álvaro, el general manager de Starbucks en España que se interesó mucho en como se había creado esta aventura y al que le estoy muy agradecido. Y a Santi, un encanto de persona, que conocía de vista, de haberlo visto alguna vez por allí y que también es una de las personas importantes de la franquicia.
Y a las 20.45, dos horas y tres cuarto después de empezar, terminamos. El día que más firmas he hecho y que más gente ha asistido. Y sin embargo, no estaba tan cansado como otras veces.
Una experiencia más para contar.

Seguimos creciendo. Y no sé hasta donde llegaremos. Tampoco tengo demasiado interés en averiguarlo. Sigo esforzándome cada día para mejorar, para intentar hacer las cosas bien. No me preocupa nada más. Estoy agradecidísimo a cada una de las personas que aportan su granito de arena para que CPP y SQTQ cada día sean más importantes. Yo conservaré la calma y seguiré con los pies en el suelo. Esto es un sueño, pero un sueño real. Y debo afrontarlo con tranquilidad. Soy así y tengo que seguir siendo así. Recordar siempre que esto es un trabajo en equipo, que con humildad se va a todas partes y que toda la dedicación que ponga, es poca. Porque los resultados están siendo tan increíbles, que solo puedo sentirme un privilegiado y disfrutar de lo que me está tocando vivir.
Y la próxima parada, mi ciudad, Sevilla, en el día de los Santos Inocentes.

1 comentario:

  1. Para cuando una nueva firma en Madrid?¿ Amor a tus libros, eres el mejor escritor del mundo, mi favorito gracias por escribir, y siguel haciendolo, lo necesitamos :) FDO: @stalaura98

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